¿Quién puede resistirse a un trozo de pan de plátano recién hecho? Desde que descubrí esta maravillosa receta, mi cocina se ha llenado de un aroma dulce y acogedor que invita a detenerse y disfrutar. El pan de plátano es una de esas recetas que, además de ser sencilla, tiene el poder de transformar un ingrediente tan humilde como el plátano maduro en un bocado exquisito.
NÚMERO DE RACIONES: 8 raciones
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 20 minutos
TIEMPO DE COCCIÓN: 45 minutos
TIEMPO TOTAL: 65 minutos
Información Nutricional
Valores nutricionales por ración:
- Energía: 183 kcal
- Proteínas: 11,5 g
- Hidratos de carbono: 15,2 g
- Hidratos de carbono, de los cuales azúcares: 11,0 g
- Grasas: 8,2 g
- Grasas, de las cuales saturadas: 2,3 g
- Fibra: 3,2 g
- Sal: 0,7 g
Ingredientes
- 96 g (4 raciones) de la Mezcla de proteínas para cocinar
- 104 g (4 raciones) de Fórmula 1 Plátano
- 140 ml de leche semidesnatada
- 100 g de margarina baja en grasa
- 1 plátano (95 g)
- 1 huevo
- 2 cucharadas de azúcar de coco
- Molde de silicona antiadherente para pan de 500 g
Instrucciones
Precalienta el horno a 150 °C. En un cuenco grande, mezcla la Mezcla de proteínas para cocinar, el Fórmula 1 Plátano, la leche y la margarina. Parte el plátano por la mitad, corta una mitad en rodajas finas y reserva. Tritura la mitad restante y añádela al cuenco.
Incorpora la el azúcar de coco y pasa la mezcla al molde alisando la parte superior con un cuchillo plano para que la mezcla llene el molde. Coloca las rodajas de plátano reservadas sobre el pastel y hornea durante 45-55 minutos hasta que se dore y el centro quede bien cocido. Para comprobarlo, introduce un palillo en el centro del pan; si sale limpio, significa que está bien cocido. Sirve.
* Los valores nutricionales de la Mezcla con Proteínas para Cocinar no cambian cuando se utiliza para cocinar/calentar, sin embargo, si también hay otro producto de Herbalife en la receta, algunos niveles de vitaminas de ese producto pueden disminuir al ser utilizado para cocinar.
Una vez que tienes en tus manos ese pan dorado y fragante, es hora de disfrutar. Ya sea en el desayuno con una taza de café, como merienda o incluso como postre, el pan de plátano es siempre bienvenido. Y si te sientes generoso, ¿por qué no compartirlo? Corta unas rebanadas, empácalas con cariño y regálalas a tus amigos o vecinos. Compartir esta delicia es una forma maravillosa de endulzar el día a alguien y, quién sabe, tal vez te conviertas en el panadero favorito del barrio.
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