Estudio de Análisis Corporal Y Habitos Alimenticios - IMC

RESUMEN

Introducción:  La información disponible sobre las prácticas dietéticas habituales y los factores que influyen en la selección de productos para deportistas en el combate es escasa a pesar de su importancia para optimizar el estado nutricional. 
Objetivo:  Evaluar la ingesta dietética, los hábitos alimenticios y la realización corporal de deportistas de combate de élite. 
Sujetos y métodos: Diez usos y métodos: dietas y  consumo de alimentos ( DXA y Bioimpedancia ) de 22 deportistas varones pertenecientes a las Selecciones Nacionales Españolas de Taekwondo, Judo y Boxeo. 
Resultados y discusión: El peso y la forma en que se corrige el cuerpo eran similares a los anteriores, aunque casi la mitad de los deportistas estaban moderadamente por encima de su peso de competición. Semar un consumo de verduras y hortalizas (77% de los individuos) y cereales, pan, arroz, patatas y pasta (73%) y elevado de carnes, embutidos. Las principales preferencias fueron pasta, carne y cereales; las aversiones, legumbres, verduras y pescado. Las preferencias solo se relacionan estadísticamente con la bebida de legumbres, yogur y frutos secos. Con respecto a las modificaciones dietéticas que consideraban más apropiado para perder peso, el 68% indicaba que disminuía o eliminaba los dulces y la bollería, el 36% los alimentos grasos y el 27% el pan.Ninguno de los casos que utilizan la deshidratación voluntaria con este fin. 
Conclusiones:  la oferta alimentaria a la que tienen acceso estos deportistas y su selección dieta dietética son adecuados, aunque el consumo de algunos grupos de alimentos (verduras y hortalizas; carnes, grasas, embutidos) no se ajusta a las recomendaciones. Presenta un peso ligeramente superior a su categoría de competición, lo que es característico de este tipo de deportes. No obstante, se muestra los conocimientos aceptables sobre nutrición y dieta aplicada a su deporte.

Palabras clave:  Deportes de combate. Hábitos alimenticios. Composición corporal. Preferencias. Aversiones.


Introducción

Alcanzar el peso y la posibilidad de un daño corporal en particular, para los principales objetivos para la mayor parte de los deportistas, especialmente para los adultos que compiten en disciplinas agrupadas por categorías de peso, como ocurre en los deportes de combate. A menudo estos deportistas recurren a una dieta dietética inadecuada, como la categoría severa y la deshidratación voluntaria en los días previos a la competición, con el objetivo de ajustar su peso a la categoría en la que pretenden competir 1 . Estas estrategias pueden causar alteraciones fisiológicas, metabólicas e inmunológicas que ponen en riesgo su salud 2-5 .Además, la disminución del consumo de alimentos se une a un entrenamiento intenso, incrementando el catabolismo proteico y disminuyendo la concentración de glucógeno muscular. Esto limita la capacidad para realizar esfuerzos máximos y afecta tanto a la fuerza como a la potencia muscular 5,6 , disminuyendo el rendimiento deportivo. Por Otro Lado, La deshidratación autoinducida PUEDE Tener Consecuencias: Aún más tumbas, ya Que conlleva Pérdida de electrolitos, Integridad de la termorregulación y Flujo sanguíneo e Incremento de la susceptibilidad de daño cardiaco, muscular y renal 7 .

Conseguir un estado nutricional óptimo que permita sacar el máximo provecho de los entrenamientos, acelerar la recuperación y optimizar el peso y la realización corporal, es el resultado de un hábitos alimenticios correctos practicados de forma regular 8 .

La información disponible sobre las prácticas dietéticas habituales en deportistas de combate es escasa 9-12 . Además, no tenemos constancia de ningún estudio en el que se hayan analizado los factores que influyen en la selección de los alimentos o las estrategias que estos deportistas consideran más apropiado para un manejo dietético de su peso corporal.

El objetivo de este estudio fue evaluar la dieta dietética, los hábitos alimenticios y la realización corporal de deportistas de élite pertenecientes a disciplinas de combate.

 

Sujetos y métodos

Sujetos

En este estudio tomaron parte 22 deportistas varones de distintas categorías de peso, pertenecientes a las Selecciones Nacionales Españolas de Taekwondo (n = 8, 17-32 años), Judo (n = 8, 16-26) y Boxeo (n = 6, 19-30).

Todos los deportistas de estas selecciones, becados en la Residencia "Joaquín Blume" de Madrid, fueron informados de las características del estudio e invitados a participar en el mismo (Taekwondo n = 12, Judo n = 10 y Boxeo n = 12). El 65% aceptó participar de forma voluntaria mediante la firma de un consentimiento informado; el resto mostró interés en el estudio pero sí distintivos y no permitieron participar.

Durante el período de estudio, los deportistas entrenaron una media antes del día de, un lunes de sábado. Las sesiones de entrenamiento matutino, de dos horas de duración, se centraron principalmente en la preparación física tanto aeróbica-anaeróbica como en sesiones de fuerza-resistencia. En el entrenamiento vespertino se trabaja más en los aspectos técnicos de sus respectivos deportes.

Los deportistas evaluados llevaron a cabo las tres comidas principales (desayuno, comida y cena) en el comedor de la Residencia "Joaquín Blume" de Madrid. El menú diario patrón sí Recoge en la  tabla I .

 

Metodos

Análisis de la exposición corporal

Se utilizó una báscula medicinal con tallímetro (Seca; precisión: 100 gy 0,1 cm, respectivamente) para medir el peso y la talla de los individuos, descalzos, ropa interior y en posición de atención antropométrica o posición estándar erecta 13,14 . A partir de estas medidas se calculó el Índice de Masa Corporal de Quetelet (IMC).

El porcentaje de grasa corporal (% GC) se determinó utilizando la técnica de Absorción de rayos X de energía dual (DXA) (Norland XR-46). El porcentaje de agua corporal (% AG) se midió mediante un sistema de Bioimpedancia (Tanita BC-418), siguiendo protocolos estandarizados 15 .

Análisis de la dieta

Los deportistas cumplimentaron un cuestionario de frecuencia de consumo alimentario (CFCA) cuantitativo 16  en el que registraron la frecuencia de consumo (diaria, semanal o mensual), así como la cantidad ingerida habitualmente de 36 alimentos y grupos de alimentos, que fueron clasificados  a posteriori  es 8 grupos (cereales, pan, arroz, patatas y pasta; frutas; leche, yogur y quesos; verduras y hortalizas; aceite de oliva; carne, pollo y pescado; leguminosas y frutos secos; dulces y bollería) de acuerdo con los dispositivos adaptados a las características de la población deportista de González-Gross y cols. (2001) 17  y en la Rueda de Alimentos de Vivanco y cols. (1976) 18 .

A partir de la información recogida en este cuestionario la dieta dietética se conoce como el número de raciones estándar 17  consumido diariamente de cada grupo de alimentos y calculado de la siguiente manera:

(Frecuencia diaria de consumo) · (Cantidad consumida registrada) / (Tamaño de la porción estándar)

Cuestionario de hábitos alimenticios

Coincidiendo con la valoración de la dieta, se aplicó un cuestionario, el objetivo fue la recolección de información específica específica sobre los hábitos alimenticios y las actitudes relacionadas con ellos. Este cuestionario aportó, información sobre los conocimientos nutricionales y las actitudes dietéticas relacionadas con la selección de alimentos (dietéticas especiales especiales pericompetitivas).

Con respecto a la valoración de las preferencias y aversiones alimentarias, el cuestionario utilizado fue la adaptación del empleado por Drewnowsky y Hann (1999) 10 . Los sujetos debían indicar el grado de preferencia por 20 grupos de alimentos, ajustados lo máximo posible a los grupos de ingesta incluida en el CFCA, utilizando una escala de 9 puntos, desde "1 = no me gusta nada" a "9 = me gusta muchísimo ".

Análisis estadístico

Se evaluó la normalidad de la distribución de las variables analizadas mediante el contraste de Kolmogorov-Smirnov con la corrección de Lilliefords. En vista de los resultados obtenidos, los datos descriptivos se expresaron como Mediana y Rango y se emplearon pruebas no paramétricas para la inferencia estadística. Las diferencias en las características antropométricas, en la generación de alimentos y en las preferencias y aportes alimentarios entre los tres grupos de deportistas (Taekwondo, Judo y Boxeo) se han comunicado con la prueba H de Kruskal-Wallis. En el resto de parámetros evaluados las diferencias entre los tres grupos de deportistas (Taekwondo, Judo y Boxeo) se señalaron mediante la Prueba de χ 2 .Para el análisis de la relación entre la calidad de las preferencias y las preferencias alimentarias, así como para la relación entre el% GC y el% AC, se utilizó un modelo de regresión lineal, a través de la normalidad de los residuos de las variables de interés por el contraste de Kolmogorov-Smirnov. El nivel de significación se estableció en p ≤ 0,05 para todos los análisis.

Tanto para los descriptivos como para la inferencia se utiliza el paquete estadístico SPSS 15.0 para Windows.

 

Resultados

Las características antropométricas (Talla, Peso, IMC,% GC y% AC) de los deportistas evaluados en este estudio, junto con las diferencias estadísticamente significativas entre deportes (Taekwondo, Judo y Boxeo), se recogen en la  tabla II . El 38% de los practicantes de taekwondo, el 25% de los yudokas y el 83% de los boxeadores estaban por encima de su peso de competición en el momento en que fueron evaluados (1; 4,5 y 2 kg, respectivamente), siendo el exceso menor de 2 kg en el 70% de estos individuos. El% GC y el% AC mostraron una relación inversa estadísticamente significativa (r 2  = 0,859; p ≤ 0,0001).

Dado que en el resto de parámetros analizados no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos de deportistas evaluados, los datos recogidos en las tablas y en el texto se veían todos los individuos analizados en conjunto.

La  tabla III  muestra la frecuencia de consumo de alimentos, las recomendaciones para deportistas 17  y, en su caso, población general 19 , así como el porcentaje de individuos por encima y debajo de esas recomendaciones. Los complementos nutricionales más usados, tanto en el momento del estudio como en otros momentos de la temporada, se recogen en la  figura 1 . En la  figura 2  se muestran las pautas de hidratación antes afirman, durante y después del entrenamiento y la competición.

Los resultados correspondientes al análisis de las preferencias y aventuras alimentarias se recuperan en la  tabla IV . Para una descripción más sencilla de estos resultados se establecieron tres grupos de preferencia de la información en los cuestionarios: "Aversión" si el grupo de alimentos se puntúa entre 1 y 3, "Indiferente" entre 4 y 6 y "Preferencia" entre 7 y 9. En la  tabla IV  se muestra el porcentaje de individuos que emparejaron los grupos de alimentos con sus preferencias y la calificación asignada a cada alimento. Sólo se ha observado una relación estadísticamente significativa entre las preferencias y la ingesta de leguminosas (r 2  = 0,312), yogur (r 2  = 0,310) y frutos secos (r2  = 0,236).

Con respecto a las modificaciones dietéticas que consideraban más adecuado para perder peso, el 68% indicaba que la cantidad más alta disminuía o eliminaba su alimentación a los dulces y la bollería, el 36% los alimentos grasos, el 27% el pan, el 18 % los refrescos y el 14% la pasta. Ninguno de los deportistas evaluados en este estudio declaró usar la eliminación voluntaria como método para perder peso antes de una competición.

En la  tabla V  se especifica el porcentaje de individuos que consideran que los alimentos y la calidad de los alimentos son adecuados, lípidos, hidratos de carbono (HC) y fibra.

 

Discusión

Este estudio aporta un enfoque novedoso sobre la complejidad de los hábitos alimenticios de los deportistas de combate, mostrando datos no solo de la dieta dietética y de la sustancia corporal, sino también de los factores que influyen en la selección de alimentos y las estrategias dietéticas. que consideraban más apropiado para reducir su peso corporal.

El peso y la propiedad corporal (% GC e IMC) de los deportistas evaluados fueron similares a los descritos en otras publicaciones con deportistas españoles 20  e internacionales 21-23 . Un porcentaje notable de los deportistas estaba por encima de su peso de competición en el momento del análisis, aunque en la mayoría de los individuos este exceso de peso fue moderado. Es importante comentar que es una práctica habitual en los deportes de combate con un peso por encima de la competencia y perder este exceso los días previos a la misma 24 .

La dieta habitual de los sujetos evaluados con las mismas tendencias que la dieta española, de acuerdo con el panel de consumo alimentario 25 . En términos generales, se observó una ingesta excesiva de los grupos de alimentos que aportan más proteínas y lípidos e infecciones bajas de las fuentes secundarias de HC y fibra, tal como otros autores para grupos de población 26-29 .

Las pautas de hidratación que indicaron seguir durante el entrenamiento fueron las correctas. De hecho, en el momento del estudio mostraba un estado de hidratación adecuado de acuerdo con el Documento de consenso del  Colegio Americano de Medicina del Deporte  (2007) 7  y de la Federación Española de Medicina del Deporte (2008) 30 .

Casi la mitad de los sujetos de nuestro estudio han estado consumiendo, además, complementos nutricionales durante el período de evaluación. El documento de consenso de Rodríguez y cols. (2009) 8  recomienda aumentar la ingesta de nutrientes a través de alimentos fortificados o complementos nutricionales únicamente cuando la dieta no se agregue a cantidades suficientes. No obstante, es frecuente que el colectivo de deportistas de élite consuma este tipo de productos con el fin de aumentar el rendimiento o facilitar la recuperación posterior, no necesariamente por una deficiencia conocida 31 . Los estudios recientes muestran que puede tener consecuencias graves en la salud 32 .Sin embargo, algunos autores recomiendan el uso de suplementos en aquellos deportistas que, por lo que respecta a las circunstancias, no cubran las ingestas recomendadas de todos los nutrientes, en especial de vitaminas y minerales, a partir de la dieta 33 ; 34 .

Una alternativa más adecuada para optimizar la productividad, el diseño e implementación de programas de intervención nutricional, que permita mejorar la calidad de la dieta a través de una selección adecuada de alimentos. Entre la multitud de elementos que deben tener en cuenta en estos programas están las preferencias y aversiones alimentarias 9-12 .

Para la mayor parte de los grupos de alimentos analizados no se ha detectado la relación entre el consumo y las preferencias declaradas, excepto para las legumbres, el yogur y los frutos secos, por lo que se puede deducir que la ingesta alimentaria no parece estar condicionada por las preferencias y aversiones. Estos resultados coinciden con lo que se seleccionó previamente por nuestro grupo de investigación 35 , si bien se han detectado diferencias con otros autores, que han encontrado una relación estrecha entre ingesta y preferencias 9-12 . Estas divergencias pueden explicarse por ciertas diferencias metodológicas entre los distintos estudios.

Para la dieta habitual de los deportistas se ha utilizado, una diferencia de otros autores 9-12 , un CFCA cuantitativo, lo que ha permitido conocer, no solo la frecuencia, sino también la cantidad consumida y una combinación de ambas fuentes de información. En nuestra opinión, el patrón de consumo de un alimento o el grupo de alimentos en los términos de las raciones estándar / día o raciones estándar / semana (en lugar de la frecuencia diaria o semanal) describe de forma más exacta la ingesta habitual de ese alimento o grupo de alimentos, que puede eliminar el efecto confundidor de la ración consumida, tal y como ocurre cuando la ingesta se expresa exclusivamente en los términos de frecuencia del consumo diario o semanal.Por ejemplo, cuando se evalúa solo la frecuencia de consumo, la contribución de un alimento con mucha frecuencia en pequeñas cantidades se sobreestima con respecto a otro que se consume esporádicamente pero en cantidades mayores, aunque la importancia de ambos alimentos en el patrón global de ingesta puede ser similar. Que la valoración del consumo de los alimentos es una gran complejidad, tanto como la estimación de la frecuencia de consumo como de la cantidad ingerida; este es el caso del aceite de oliva o las verduras y hortalizas. De hecho, en una CFCA recientemente validado se ha enviado al aceite de oliva, adjudicando una fuente constante de ingesta de los participantesQue la valoración del consumo de los alimentos es una gran complejidad, tanto como la estimación de la frecuencia de consumo como de la cantidad ingerida; este es el caso del aceite de oliva o las verduras y hortalizas. De hecho, en una CFCA recientemente validado se ha enviado al aceite de oliva, adjudicando una fuente constante de ingesta de los ingredientes, la tasa de consumo de los ingredientes es una gran complejidad, tanto como la estimación de la frecuencia de consumo como de la cantidad ingerida; este es el caso del aceite de oliva o las verduras y hortalizas. De hecho, en una CFCA recientemente validado se ha enviado al aceite de oliva, adjudicando una fuente constante de ingesta de los participantes 36 .De la misma manera, la estimación de la frecuencia y la cantidad consumida de las verduras es una tarea complicada, especialmente cuando estos alimentos no constituyen el plato principal, los ingredientes de un guiso más elaborado (cocido, menestra, etc.), por lo que en los CFCA cuantitativos suele subestimarse la ingesta de estos alimentos.

También es interesante señalar que en el presente estudio los deportistas no vivían en su entorno familiar habitual, sino que residían y llevaban a cabo las comidas principales en las instalaciones de la Residencia "Joaquín Blume". En esta situación, la posibilidad de seleccionar productos de acuerdo con sus preferencias es limitada, dado que las comidas generalmente no fueron elaboradas por ellos mismos. No obstante, aún en estas circunstancias, los deportistas tienen margen para decidir el tipo y, sobre todo, la cantidad de alimento a consumir, lo cual suele estar condicionado por sus preferencias alimentarias. Este hecho refuerza la importancia de valorar de forma conjunta la frecuencia de consumo de alimentos y la cantidad ingerida habitualmente,

Por otro lado, la mayor parte de los deportistas evaluados que para perder peso a través de modificaciones dietéticas de la competencia a la competencia, lo más adecuado era disminuir el consumo o eliminar su alimentación dulce y bollería y alimentos grasos. La modificación de esta dieta dietética podría resultar acertada, teniendo en cuenta que los alimentos que consumen en su dieta de manera habitual y con mayor frecuencia que la recomendada. Además, ellos mismos son conscientes de que estos grupos de alimentos constituyen una fuente de lípidos importantes.

Por su parte, la mayoría de los deportistas evaluados identificaron los alimentos del grupo cereales, pan, arroz, patatas y pasta como buenas fuentes alimentarias de HC (especialmente la pasta). Curiosamente la frecuencia de consumo habitual de este grupo de alimentos fue ligeramente menor que la recomendada a pesar de que se ofreció abundantemente en el menú diario.

En conclusión, la oferta de alimentos a la que tienen acceso estos deportistas y su dieta es similar a la descripción de la población española, es decir, levemente baja en las fuentes principales de HC y alta en las proteínas y proteínas; las preferencias y aversiones alimentarias no constituyen un factor determinante en su selección de alimentos. Presentan, además, una descripción corporal en línea con la descripción para otros grupos similares, con un peso ligeramente superior a su categoría de competición, lo que es característico de este tipo de deportes. No obstante, identifique correctamente las principales fuentes alimentarias de macronutrientes y, de hecho, con el objetivo de perder peso de la carne a la competencia, elimine la cantidad de lípidos,

 

Agradecimientos

Queremos agradecer a Ana María Ribas Camacho, Diplomada en Nutrición humana y Dietética, su inestimable colaboración para el reclutamiento de los deportistas.

 

Referencias

1. Colegio Americano de Medicina del Deporte. Posición del Colegio Americano de Medicina del Deporte sobre la pérdida de peso en los luchadores. Med Sci Sports 1976; 8 (2): 11-3.  

2. Degoutte F, Jouanel P, Bègue RJ, Colombier M, Lac G, Pequignot JM, Filaire E. Restricción de alimentos, rendimiento, cambios bioquímicos, psicológicos y endocrinos en las atletas de judo. Int J Sports Med 2006; 27 (1): 9-18.      

3. Finaud J, Degoutte F, Scislowski V, Rouveix M, Durand D, Filaire E. Competencia y efectos de restricción alimenticia sobre el estrés oxidativo en el judo. Int J Sports Med 2006; 27 (10): 834 - 41.   

4. Hall CJ, Lane AM. Efectos de la pérdida de peso en el estado de ánimo y el rendimiento entre los aficionados a los boxeadores. Br J Sports Med 2001; 35 (6): 390-5. 

5. Smith M, Dyson R, Hale T, Hamilton M, Kelly J, Wellington P. Los efectos de la energía restringida y la ingesta de líquidos en el rendimiento simulado de boxeo amateur. Int J Sport Nutr Exerc Metab 2001; 11 (2): 238-47.      

6. Rankin JW. Pérdida y ganancia de peso en atletas. Curr Sports Med Rep 2002; 1 (4): 208-13.  

7. Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva, Sawka MN, Burke LM, Eichner ER, Maughan RJ, Montain SJ, Stachenfeld NS. Puesto de posición de la American College of Sports Medicine. Ejercicio y reemplazo de fluidos. Med Sci Sports Exerc 2007; 39 (2): 377-90.     

8. Rodríguez NR, DiMarco NM, Langley S. Posición de la Asociación Dietética Americana, Dietistas de Canadá y el Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte: Nutrición y rendimiento deportivo. J Am Diet Assoc 2009; 109 (3): 509-27.     

9. Birch LL, Fisher, JO. Desarrollo de conductas alimentarias entre niños y adolescentes. Pediatrics 1998; 101 (3 Pt 2): 539-49.    

10. Drewnowski A, Hann C. Preferencias de alimentos y las características de consumo de alimentos como predictores de la dieta actual en las mujeres jóvenes. Am J Clin Nutr 1999; 70 (1): 28-36.  

11. Drewnowski A, Henderson SA, Hann CS, Barratt-Fornell A, Ruffin M. La edad y las preferencias alimentarias influyen en la ingesta dietética de los pacientes de cuidado de mamá. Health Psychol 1999; 18 (6): 570-8.     

12. Pérez-Rodrigo C, Ribas L, Serra-Majem L, Aranceta J. Preferencias alimentarias de niños y jóvenes españoles: el estudio enKid. Eur J Clin Nutr 2003; 57 (Supl. 1): S45-8.     

13. Ross, WD, Marfell-Jones MJ. Cineantropometría. En: Evaluación fisiológica del deportista. Mac Dougall, JD, Wenger, HA & Green, HJ (Eds.) Barcelona: Paidotribo, 1995, pp. 277-379.   

14. Aragonés Clemente MT, Casajús Majem JA, Rodríguez Guisado F, Cabañas Armesilla, MD. Protocolo de medidas antropométricas. En: Manual de cineatropometría. Grupo Español de Cineantropometría (GREC) y Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) (Editores) Madrid: Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE), 1993, pp. 35-66.  

15. Heyward VH, Wagner DR. Evaluación de la composición corporal aplicada. Champaign, IL (EE. UU.): Cinética humana, 2004.   

16. Ortega Anta RM, Povea Pérez FI. Estudio dietético. En: Nutriguía. Manual de nutrición clínica en atención primaria. Requejo Marcés, AM y Ortega Anta, RM (Eds.) Madrid: Editorial Complutense, 2000.

17. González-Gross M, Gutiérrez A, Mesa JL, Ruiz-Ruiz J, Castillo MJ. La nutrición en la práctica deportiva: adaptación de la alimentación nutricional a las características de la dieta del deportista. Arch Latinoam Nutr 2001; 51 (4): 321-31.   

18. Vivanco F, Palacios JM, García Almansa A. Alimentación y nutrición. Dirección General de Sanidad-Programa EDALNU (Ed.) Fuenlabrada (Madrid): ZERMATT, SA, 1976.    

19. Dapcich V, Salvador Castell G, Ribas Barba L, Pérez Rodrigo C, Aranceta Bartrina J, Serra Majem, L. Guía de la alimentación saludable. Madrid: Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, 2004.   

20. Canda Moreno A. Anexo. Valores cineantropométricos de referencia. En: Manual de cineantropometría. Grupo Español de Cineantropometría (GREC) y Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) (Editores) Madrid: Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE), 1993, pp. 171-214.    

21. Andreoli A, Melchiorri G, Brozzi M, Di Marco A, Volpe SL, Garofano P, Di Daniele N, De Lorenzo A. Efecto de diferentes deportes en la masa de células del cuerpo en atletas altamente entrenados. Acta Diabetol 2003; 40 (Supl. 1): S122-5.  

22. Franchini E, Nunes AV, Moraes JM, Del Vecchio FB. Aptitud física y perfil antropométrico del equipo brasileño de judo masculino. J Physiol Anthropol 2007; 26 (2): 59-67.   

23. Heller J, Peric T, Dlouhá R, Kohlíková E, Melichna J, Nováková H. Perfiles fisiológicos de los cinturones negros de taekwondo masculino y femenino (ITF). J Sports Sci 1998; 16 (3): 243-9. 

24. Palacios Gil-Antuñano N, Sainz Fernández L, Heras Gómez E. Alteración de la percepción de la imagen corporal en el deporte. Monografías de psiquiatría 2004: 26 (2): 32-9.

25. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Valoración de la dieta española de acuerdo al panel de consumo alimentario. Madrid: Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Secretaría General Técnica. Centro de Publicaciones, 2008.   

26. Juzwiak CR, Ancona-Lopez F. Evaluación del conocimiento nutricional y recomendaciones dietéticas por entrenadores de atletas brasileños adolescentes. Int J Sport Nutr Exerc Metab 2004; 14 (2): 222-35.  

27. Kim SH, Kim HY, Kim WK, Park OJ. Estado nutricional, índices relacionados con la deficiencia y la inmunidad de las atletas. Nutrition 2002; 18 (1): 86-90.  

28. Nogueira JA, Da Costa TH. Estado nutricional de los atletas de resistencia: ¿cuál es la información disponible? Arch Latinoam Nutr 2005; 55 (1): 15-22.   

29. Teshima K, Imamura H, Yoshimura Y, Nishimura S, Miyamoto N, Yamauchi Y, Hori H, Moriwaki C, Shirota T. Ingesta de nutrientes de jugadores masculinos y femeninos de karate altamente competitivos. J Physiol Anthropol Appl Human Sci 2002; 21 (4): 205-11

30. Palacios Gil-Antuñano N, Franco Bonafonte L, Manonelles Marqueta P, Manuz González B, Villegas García JA. Consenso sobre bebidas para el deportista. Composición y pautas de reposición de líquidos. Documento de consenso de la Federación Española de Medicina del Deporte. Archivos del Medicina del Deporte 2008; 25 (126): 245-8. 

31. Lukaski HC. Estado vitamínico y mineral: efectos sobre el rendimiento físico. Nutrition 2004; 20 (7-8): 632-44.

32. Bjelakovic G, Nikolova D, Gluud LL, Simonetti RG, Gluud C. Mortalidad en ensayos aleatorizados de suplementos antioxidantes para prevención primaria y secundaria: revisión sistemática y metaanálisis. JAMA 2007; 297 (8): 842-57.

33. Misner B. Los alimentos solos pueden no proporcionar suficientes micronutrientes para prevenir la deficiencia. J Int Soc Sports Nutr 2006; 5 (3): 51-5.         [  Enlaces  ]

34. Palacios Gil-Antuñano N, Montalvo Zenarruzabeitia Z, Iglesias-Gutiérrez E. Complementos alimentarios. Uso en situaciones fisiológicas: Actividad física y deporte. En: Complementos alimenticios. Olmedilla, B (Ed.) Madrid (en prensa). 

35. Iglesias-Gutiérrez E, García-Rovés Primer Ministro, García A, Patterson AM. Las preferencias alimentarias no influyen en la ingesta dietética de los atletas adolescentes de alto nivel. Appetite 2008; 50 (2-3): 536-43.

36. Trinidad Rodríguez I, Fernández Balliart J, Cucó Pastor G, Biarnés Jordà E, Arija Val V. Validación de un problema de frecuencia de consumo corto: reproducibilidad y validez. Nutr Hosp 2008; 23 (3): 242 - 52.